El municipio de Sancti Spíritus es hoy uno de los territorios con mayor complejidad epidemiológica de la provincia, luego del rebrote del nuevo coronavirus por estos lares, al confirmar 33 de los 79 casos positivos que ya se acumulan.

Y resulta no solo por la cantidad de pacientes diagnosticados con la COVID-19 que, lamentablemente, desde el martes pasado se multiplican un día y al otro también, sino por la dispersión geoespacial que va mostrando la enfermedad. Muestra de ello es que en los seis Consejos Populares urbanos se reportan personas positivas al nuevo coronavirus que, a su vez, han contagiado a ciudadanos —ya sea por lazos familiares o nexos de trabajo— de otros territorios como Zaza del Medio, en Taguasco, y Trinidad.

La cifra de este jueves —que tiene su cierre ayer a las 12 de la noche— viene a propagar más preocupaciones: de los 13 casos confirmados con el nuevo coronavirus, 12 pertenecen al municipio de Sancti Spíritus y uno a Trinidad, pero este último se relaciona con el foco abierto en la ciudad cabecera provincial.

Lo ha esclarecido en la jornada anterior el doctor Manuel Rivero Abella, director provincial de Salud: tres focos activos se trabajan en la cabecera provincial —dos deben cerrar entre el 2 y el 8 de octubre al no generar más contagios— y al abierto el pasado 24 de septiembre obedecen los infectados de este jueves.

De tal foco —que ha involucrado a autoridades de la provincia y a trabajadores del sector de la salud— lo más peligroso aún está por descubrirse: el origen del contagio. “El gran problema que tenemos —reconocía Rivero Abella— es que no se precisa la fuente de infección que desarrolló este gran evento”.

Mientras, se aíslan contactos, se han estudiado con examen de PCR en tiempo real a más de 2 000 personas relacionadas con este foco y se extreman las medidas en las instalaciones sanitarias para intentar contener contagios. Se ha hecho, por ejemplo, en el Hospital General Provincial Camilo Cienfuegos, donde han resultado positivos trabajadores de su Consejo de Dirección.

Y ante la sospecha que días atrás se rumoraba de calle en calle el Director Provincial de Salud ha colocado una certeza: hasta ahora el contagio del personal sanitario obedece al contacto con un caso confirmado anteriormente —en lo fundamental son cuadros o dirigentes del sector—, pero ninguno se ha enfermado durante la asistencia médica.